lunes, diciembre 21, 2009
Magic Mouse
JOAN FOGUET 24/12/2009
El País
La sensibilidad más primaria se asocia al tacto. Y el Magic Mouse es como una segunda piel. Poner la mano, un dedo, al azar, encima de este futurista ratón es casi erótico. El futuro de este periférico empieza con Magic Mouse. Ya nada es igual.
Por un olvido, tuve que estar una noche sin mi ratón mágico y recuperé el mouse del MacBook, un artilugio con Bluetooth.
El iMac lo reconoció rápidamente, pero preferiere el ratón mágico. Las comparaciones son odiosas, en este caso mucho más. Lo confieso: cuando estoy en el trabajo echo de menos mi Magic Mouse, esa suavidad, ese jugueteo, esa elegancia para llevar el cursor a donde uno quiere. Y todo parece magia. Porque es un wireless de verdad y con una batería que aguanta lo suyo.
La culpa es de la tecnología Multi-Tacto. Sólo con los gestos, con una mera intuición del movimiento, se mejora enormemente el desarrollo diario en relación con otros aparatos portátiles. A veces pienso que me lee el pensamiento, y me asusta un poco; pero me ha vencido. Hace más de un mes que por la mañana y por la noche enciendo el ordenador para curiosear el correo y, sobre todo, para ver que más puedo hacer con Magic Mouse.
En la página de Apple aprendí que se puede crear un botón derecho -como el de los PC de toda la vida- de la nada. Sigue siendo como una pieza mágica, perfecta y llena de vida a pesar de ser inerte. Sin colores ni lucecitas, se acopla perfectamente a la mano, casi no hay que moverlo, la mano descansa.
Es un mouse de Apple, sí. Funciona por Bluetooth. Para los curiosos, diré que vale la pena probarlo. Si gusta la estética, deslizo el precio: 47,5 euros.
Kindle
VICTORIA PIANY 24/12/2009
El País
Tengo el Kindle desde hace mes y medio, y ya no me separo de él. Siempre lo llevo en mi bolso. No pienso renunciar a los libros de papel, pero cada cosa tiene su momento.
Tengo el Kindle desde hace mes y medio, y ya no me separo de él. Siempre lo llevo en mi bolso. No pienso renunciar a los libros de papel, pero cada cosa tiene su momento. El Kindle me sirve sobre todo cuando estoy fuera de casa, para los viajes o en los trayectos en tren. En el sofá de casa o en la cama sigo con el papel. Estoy contenta del e-book, entre otras cosas porque yo, que me pongo gafas para leer, me las ahorro ampliando el cuerpo del texto. También, como zurda, encuentro más fácil pasar página. En ambientes ruidosos me coloco auriculares y escucho la música que he almacenado en el Kindle y me concentro mejor. Creo que me quedan muchas utilidades por descubrir, como el diccionario, las notas o la lectura con voz, pero las iré descubriendo. El problema que veo es que en la biblioteca de Amazon, de momento, es difícil encontrar algo interesante en castellano. Lo más reciente es La Divina Comedia y Pérez Galdós.
Casi toda la oferta de novedades, en inglés y, además, a precios altos. Sin embargo, me ha sorprendido que el Kindle sea más abierto de lo que creía. Resulta muy fácil pasar vía USB cualquier texto en PDF o Word, o convertir otros formatos de libros. En definitiva, creo que si un día me arrepiento de mi Kindle será porque han aparecido otros modelos con más funciones.
Kindle
VICTORIA PIANY 24/12/2009
El país
Tengo el Kindle desde hace mes y medio, y ya no me separo de él. Siempre lo llevo en mi bolso. No pienso renunciar a los libros de papel, pero cada cosa tiene su momento.
Tengo el Kindle desde hace mes y medio, y ya no me separo de él. Siempre lo llevo en mi bolso. No pienso renunciar a los libros de papel, pero cada cosa tiene su momento. El Kindle me sirve sobre todo cuando estoy fuera de casa, para los viajes o en los trayectos en tren. En el sofá de casa o en la cama sigo con el papel. Estoy contenta del e-book, entre otras cosas porque yo, que me pongo gafas para leer, me las ahorro ampliando el cuerpo del texto. También, como zurda, encuentro más fácil pasar página. En ambientes ruidosos me coloco auriculares y escucho la música que he almacenado en el Kindle y me concentro mejor. Creo que me quedan muchas utilidades por descubrir, como el diccionario, las notas o la lectura con voz, pero las iré descubriendo. El problema que veo es que en la biblioteca de Amazon, de momento, es difícil encontrar algo interesante en castellano. Lo más reciente es La Divina Comedia y Pérez Galdós. Casi toda la oferta de novedades, en inglés y, además, a precios altos. Sin embargo, me ha sorprendido que el Kindle sea más abierto de lo que creía. Resulta muy fácil pasar vía USB cualquier texto en PDF o Word, o convertir otros formatos de libros. En definitiva, creo que si un día me arrepiento de mi Kindle será porque han aparecido otros modelos con más funciones.
Android
ROSA J. CANO 24/12/2009
El país
La primera sensación con Android, sobre todo si se ha usado un iPhone, es que requiere tiempo adaptarse a un sistema operativo robusto, potente, tan abierto que parece ilimitado, pero intratable a las primeras de cambio.
La primera sensación con Android, sobre todo si se ha usado un iPhone, es que requiere tiempo adaptarse a un sistema operativo robusto, potente, tan abierto que parece ilimitado, pero intratable a las primeras de cambio. No es complejo, pero tiene su curva de aprendizaje. Versión a versión, se ha ganado en ligereza, facilidad de uso y aplicaciones. A diferencia también del iPhone, poco a poco se encuentra Android en teléfonos diferentes; unos enfocados a la experiencia multimedia, otros a la gestión del correo, pero siempre con Internet como núcleo de las acciones para moverse, hacer fotos, navegar o enviar contenidos.
HTC fue la primera compañía en confiar, después llegaron Samsung y Motorola. Sony Ericsson pronto tendrá el suyo. Se multiplican los terminales de marca blanca con Android a precios inferiores. Ofrecen las mismas características que los smartphones de lujo, pero con software gratuito.
La gran diferencia de Android es que permite hacer del teléfono un pequeño ordenador con la conexión a la Red como una necesidad permanente. Market es la tienda oficial de aplicaciones, pero cuenta con varias alternativas. Lo mismo sucede para gestionar el correo, los mapas, los vídeos y los documentos; se puede confiar en GMail, Google Maps, Gdocs y YouTube, o buscar aplicaciones de terceros, que cada día tienen más éxito.
Poder elegir entre muchos terminales, con costes cada vez menores y con características al gusto del usuario, convierte Android en un verdadero traje a medida.
La barra de Google
ANTONIO ESPEJO 24/12/2009
El país
Google tiene cosas maravillosas, y lo mejor es que nunca se cansa de crear alguna nueva. Una de las últimas en aparecer y quizá la de más utilidad de la Web es su barra de herramientas, un compendio de accesos y utilidades que hacen la navegación por Internet mucho más fácil, cómoda y accesible sobre todo para los mortales que no dominamos demasiado otros idiomas.
Su aparición ha supuesto un auténtico antes y después. Una vez instalada en el navegador -de momento sólo en Explorer y Firefox-, se pueden visitar páginas en cualquier idioma distinto al español y, automáticamente, se encargará de hacer una traducción más o menos literal (con lo que eso supone) del texto que allí aparezca.
Hay que reconocer que la traducción deja mucho que desear si la comparamos con la de un especialista, pero sirve para salir del paso o hacerse una más qua vaga idea del contenido. Además, si se trata de temas con los que se está familiarizado, corregir los errores es muy sencillo.
Pero eso no es todo. Hay muchos más comandos de acceso directo para facilitarnos la vida. Por supuesto, el más claro es el de búsquedas en la casa madre Google. ¡No faltaría más! Pero también se puede añadir (a voluntad) un chivato del correo Gmail, de las noticias del propio Google, así como de los mapas del Earth, y un largo etcétera al que se accede de inmediato con un botón, incluido en la propia barra, con forma de llave inglesa, símbolo de las herramientas de configuración. Los botones personalizados de acceso directo son 18, pero se pueden añadir más, tantos que no acabaríamos de enumerarlos en este espacio. Con las herramientas propias de la navegación o de las búsquedas pasa otro tanto. Y por destacar algo del resto de las opciones, señalaremos la posibilidad de registrar una tarjeta de crédito por si se desea comprar algo a través de la Red.
Ni que decir tiene que todo esto, y más, se consigue con una cuenta de correo en Gmail. Es el equivalente a estar dado de alta en todos los servicios que ofrece Google y, además del correo, incluye una especie de oficina virtual, con los programas más habituales incluidos, la posibilidad de tener un blog propio, un álbum de fotografías, todos los favoritos al alcance de un clic, calendario agenda, traductor, mensajería instantánea con videoconferencia incluida, servicois de vídeo, mapas, correo y búsquedas para teléfonos móviles... por ejemplo.
Este año que termina, tan duro y difícil como pocos, nos invita a reflexionar que lo mejor de la vida
no tiene precio, ni descuento. Mirar dentro de nosotros y darnos cuenta que lo mejor que nos pasó
al llegar estas fechas fue la invaluable salud y dicha de tener a los seres queridos.
Feliz navidad les desea Fernando Ríos Cruz, que este 2010 sea una puerta abierta a una
nueva esperanza de desarrollo personal, familiar y profesional.
Que Dios lo permita
domingo, diciembre 20, 2009
Escrito a las 12:59 pm
Sábado, Diciembre 19, 2009
Enrique Dans.
Rumores de venta alrededor de Yelp: aparentemente, tienen una oferta de Google encima de la mesa por más de quinientos millones de dolares. A pesar, obviamente, de toda la cautela con la que hay que tomarse este tipo de noticias, la idea de una Yelp adquirida por Google se parece mucho a empujes como el que en su momento pudo significar la adquisición de Pyra Labs (Blogger.com) por parte del mismo protagonista: una demostración de madurez y de posibilidades de un modelo, el de las recomendaciones sociales, que sin duda ha tomado una gran carta de naturaleza en los últimos años.
Independientemente de la idoneidad de la valoración de Yelp y de la dimensión de su premium de adquisición, que no parece decididamente ser lo más determinante para Google, el modelo de recomendación social es algo sin duda en crecimiento. En algunos sectores, como el turismo, el número de personas que recurren a redes como TripAdvisor o Minube en busca de recomendaciones , valoraciones y críticas de otros viajeros con el fin de tomar una decisión de compra determinada es indudablemente creciente. La idea tiene sentido: frente a fiarse de lo que un sitio dice de sí mismo o de las tantas veces condicionadas críticas de los medios tradicionales al respecto, la alternativa es leer muchas críticas de personas supuestamente parecidas a ti y lógicamente menos sesgadas en su opinión: se puede condicionar a una, dos o tres personas, se puede uno dedicar a criticar a la competencia con aseveraciones más o menos fundamentadas, etc., pero al final, tras un sitio que despierta muchas reacciones positivas e incluso encendidas defensas de aquellos que lo frecuentan, suele haber un sitio bueno, independientemente de que algún competidor celoso se meta para decir que un día vio pasar una cucaracha por el local.
En España, el equivalente más claro de Yelp es 11870.com, un sitio que ha ido creciendo en su uso y que ahora va resultando cada vez más útil. Estar en un restaurante y ver cómo un cliente saca de su bolsillo una cámara de fotos o un teléfono móvil y toma instantáneas del local, de los platos (preferentemente antes de meterles la cuchara :-) o del menú empieza a ser algo cada día más normal, y la oferta de críticas y valoraciones de sitios es ya más que interesante: en breve llegarán a una etapa en la que empieces a plantearte eso de “si no lo encuentro en 11870, mala cosa”. Para muchos restaurantes hoy en día, o al menos para aquellos que han desarrollado una cierta cultura de valoración del mundo de la red, ver a esos clientes que se ponen a hacer fotos puede significar incluso un cuidado especial o algún tipo de detalles destinados a causar una buena impresión: antes se hacía el día que tenías la reserva del crítico de la Guía Michelín u otras… ahora, todos podemos ser un crítico de la Guía Michelín.
Lo social determina cada día más nuestro consumo, y opciones como Yelp u 11870 no son más que vehículos bien desarrollados para que ese componente social se exprese de una manera estructurada. ¿Qué lleva a una persona a dedicar el ratito que hay que dedicar a hacer fotos, subirlas, escribir una breve crítica, etc.? Simplemente, el deseo de reciprocidad: si tú lo haces y otros muchos lo hacen, el sitio terminará por serte sumamente útil.
La motivación de Google para adquirir Yelp es su papel como dinamizador de la publicidad de ámbito local, un campo en el que Google mantiene un enorme interés tanto en su vertiente “de sobremesa” (planificación de la compra) como en la de servicios móviles (compra más por impulso, por proximidad o por conveniencia). Yelp terminará el año 2009 con una facturación de treinta millones de dólares en publicidad, y tiene previsiones de llegar a los cincuenta millones en el 2010. Pero como en ocasiones anteriores, como la de la adquisición de YouTube, la práctica de Google no es valorar Yelp por la facturación y los gastos que tuvo hasta el momento de la compra, sino apoyarse para el cálculo en el volumen y sinergias de costes que puede llegar a tener después de la misma. Obviamente, el empuje de Google a la hora de vender publicidad apoyada en un sistema como Yelp, en el que se mueven más de ocho millones de reseñas y valoraciones de empresas locales cada año, llevaría a la compañía a un nivel completamente diferente, algo a lo que también contribuiría el buzz generado alrededor de la operación de compra.
Veremos en qué queda el asunto.
Napster, Diez años después
Domingo, Diciembre 13, 2009
Escrito a las 1:55 pm
Enrique Dannçs
El pasado día 7 de diciembre se cumplieron diez años de la denuncia de la RIAA a Napster en los juzgados federales de San Francisco, que terminó con el cierre del servicio y la exigencia de multimillonarias sumas a la alemana Bertelsmann, identificada como última propietaria del servicio tras haber adquirido sus activos el 17 de mayo de 2002.
Los hechos son los hechos, y sus consecuencias son por todos conocidas: la denuncia a Napster y el descomunal ruido mediático que conllevó proporcionaron al servicio una enorme popularidad, y su cierre dio origen a la aparición de una infinidad de clones, cada vez más perfeccionados, cada vez más distribuidos y anónimos, hasta llegar a la situación actual. Pero, haciendo un poco de tecnología-ficción… ¿Qué habría ocurrido si la reacción de las discográficas con respecto a Napster hubiese sido diferente?
Imaginemos por un momento que las discográficas, en lugar de haberse lanzado en una desenfrenada carrera de denuncias, hubiese meditado un poco acerca de las posibilidades del servicio. Pensemos, por ejemplo, que hubiesen decidido adquirir una participación en Napster, condicionada a un esquema de pago razonable: al eliminar de la cadena de valor cuestiones como la selección, el soporte, la distribución, parte del marketing, etc., el precio de cada canción podría haberse situado en, por ejemplo, unos diez o quince céntimos, tal vez menos. Al no haber alternativas en aquel momento a Napster, el servicio habría adquirido una gran notoriedad: no solo permitiría a las discográficas dinamizar su enorme fondo de catálogo entonces prácticamente inactivo, sino que habría disminuido sobremanera el incentiva para el desarrollo de nuevos servicios. Posiblemente, el hueco de mercado existente entre canciones muy baratas y canciones gratuitas habría sido con el tiempo aprovechado por algunos competidores, pero estos servicios llegarían cuando la escala de Napster fuese ya muy grande: los servicios gratuitos tendrían una importancia casi marginal y serían utilizados en su gran mayoría por personas que en ningún caso habrían adquirido dichas canciones por la vía regular. Para la gran mayoría de clientes, un precio bajo sería suficientemente disuasorio como para no ver la necesidad de buscar alternativas gratuitas.
Cabe pensar que, ante una situación así, una alternativa como el iTunes de Apple, aparecido en enero de 2001, habría tenido que competir con Napster por el mercado, y que lo habría hecho seguramente al estilo Apple, proponiendo un esquema de usabilidad y experiencia mejor para el cliente. En cualquier caso, Apple habría encontrado al otro lado a unas discográficas que no intentarían lastrar iTunes con precios calculados para mantener su rentabilidad anterior (la que tenían cuando la cadena de valor era larga, cara y compleja). En el panorama de la oferta musical, tendríamos dos competidores: Napster, por un lado, y iTunes por el otro. Posiblemente, la propia Napster habría además evolucionado hacia sistemas freemium basados en suscripción y streaming, al estilo de la actual Spotify pero con un precio razonable en su versión premium, que cubrirían asimismo una determinada parte del mercado.
A día de hoy, la música tendría un precio muy bajo, posiblemente se habría reingenierizado la estructura de márgenes, pero las actitudes negativas del grueso de la sociedad hacia las discográficas y las entidades de gestión, en su gran mayoría, no existirían. La música en directo habría sufrido un incremento de popularidad similar al que hemos vivido: al incrementar el alcance de la música grabada, la base de usuarios aumentaría, y el porcentaje de éstos dispuestos a acudir a un concierto se incrementaría: muchos artistas escogerían reducir los precios de su música en la red para así facilitar una llegada a más personas y ganar popularidad más rápido o congregar a más personas en sus directos. Seguramente, existirían diversas estrategias vinculadas a lanzamientos de nuevos artistas, consolidación de otros, o explotación de la popularidad masiva de otros, dando lugar a un ecosistema rico y diverso de posibilidades.
¿Pudieron las discográficas haber manejado la evolución de su futuro un poco mejor? A la vista de las circunstancias actuales, no cabe duda que la respuesta es afirmativa (pocas situaciones se nos ocurren peores que la actual). ¿Cuál fue el obstáculo real? Negarse a aceptar que gran parte de su estructura ya no era necesaria, y que debían readaptarse para responder a un mundo nuevo, en el que no todos los clientes estaban todavía, pero al que sin duda llegarían más tarde o más temprano (más rápido todavía si las propias discográficas colaboraban en ello). En su lugar, decidieron atacar la alternativa, enrocarse en sus estructuras y márgenes, y luchar con todos los medios posibles contra la evolución de la tecnología y el progreso. Nunca, en ningún momento de la historia, los que se opusieron a la tecnología consiguieron detener el progreso de ésta. A la vista está.
miércoles, diciembre 16, 2009
Skype 4.2
La nueva beta permite transferir llamadas
ELPAÍS.com - Barcelona - 15/12/2009
Skype, el popular sistema de telefonía a través de Internet, ha mejorado sus prestaciones para Windows. La beta 4.2, que ya se puede descargar, ofrece como principal novedad el que el internauta podrá transferir una llamada a otro número. Si éste se halla en la lista de contactos de la red Skype, la maniobra será gratuita. No lo será si se transfiere a un móvil o a un fijo.
Por otra parte, Skype ha incorporadouna posibilidad que ya ofrecía en su versión para Mac: la función Skype Acces. Con ella se puede pagar con el crédito de Skype una conexión realizada a través de una red wi-fi. Se trata de un sistema que abrevia los trámites para emplear redes wi-fi en lugares públicos.
Skype 4.2 facilita la creación de una cuenta y un indicador informa de la calidad de las llamadas.
sábado, diciembre 12, 2009
Extensiones para Chrome
Google Goggles
Motorola Droip
Adios Windows 2000 y XP SP 2
Win 2000 y XP SP2 sin soporte ir
Fuente: Muy Computer
Microsoft está procediendo a cerrar el soporte de sus sistemas Windows más "añejos" poco a poco. Ahora han anunciado que el 13 de julio de 2010 tanto Windows 2000 como Windows XP SP2 se quedarán sin soporte oficial.
Para Windows XP sigue habiendo la oportunidad de actualizar al Service Pack 3, aunque desde Microsoft recomiendon (como no podría ser de otra manera) que los usuarios se actualicen a Windows 7.
Aún con el soporte a punto de caducar, Windows XP sigue siendo el Windows más popular. Aunque Windows XP sigue resistiendo como el sistema más popular para ordenadores personales, las versiones más antiguas van perdiendo el beneficio del soporte técnico por parte de Microsoft. Así la compañía ha anunciado que el 13 de julio de 2010 se terminará el soporte tanto para Windows 2000 como para el Windows XP con Service Pack 2.